Desde Atenas hasta Estocolmo, pasando por Lovaina, Cusco y Estambul, las actividades internacionales de los profesores del Instituto combinaron investigación, docencia y colaboración con universidades y centros de investigación de distintos países.

Toda investigación filosófica nace en un lugar concreto, pero rara vez permanece allí. Las preguntas, hipótesis y lecturas que se desarrollan en un escritorio encuentran nuevas perspectivas cuando entran en diálogo con otras universidades, tradiciones intelectuales y comunidades de investigación. Durante el primer semestre de 2026, profesoras y profesores del Instituto de Filosofía participaron en seminarios, estancias de investigación, workshops y conferencias en Europa y América, fortaleciendo redes académicas y proyectando internacionalmente las investigaciones desarrolladas en la UDP. Cada uno de esos desplazamientos tuvo, además, una historia propia: una visita a Grecia, lugar de origen de la filosofía occidental, y la consolidación de una colaboración entre Santiago y Bochum impulsada por Pablo Pulgar; la discusión de un Hegel leído desde América Latina en el encuentro de Juan Ormeño en Cusco; las experiencias de Aïcha Liviana Messina entre la particular luz nórdica de Estocolmo y una comunidad intelectual que ha cultivado durante más de una década en Buffalo; y la reflexión de Luis Felipe Alarcón sobre traducción y diversidad lingüística en un encuentro verdaderamente global celebrado en Estambul. Los testimonios que siguen ofrecen una mirada a esas experiencias y muestran cómo el pensamiento filosófico también se construye viajando, conversando y estableciendo vínculos duraderos.

Aïcha Liviana Messina. La luz del extremo norte y lazos filosóficos duraderos

Las actividades internacionales de la profesora Aïcha Liviana Messina se desarrollaron entre Suecia y Estados Unidos. En Estocolmo participó en el simposio interdisciplinario «Unwriting», dedicado a explorar estrategias filosóficas y literarias que buscan resistir las formas totalizantes del pensamiento y la escritura mediante la interrupción, la fragmentación y la apertura a nuevas formas de sentido. Su ponencia se tituló “Thinking violence within violence: the destruction of representation and the white writing in Nancy and Blanchot”. Al respecto, comenta: «Me encantó Estocolmo. Me llamó mucho la atención la presencia de la cultura eslava (rusos, ukranianos) y cuán importante es para los estudiantes. Es otra experiencia de Europa e incluso es otra luz. En verano casi no hay noche y en invierno casi no hay día. A las 10 de la noche hay la misma luz que a las 6 de la mañana”. Además destacó la ponencia de la antropóloga iraní Maryam Adjam quien abordó el problema de la memoria ante las desapariciones forzadas en contexto de persecución política y la incesante búsqueda de verdad que realizan las familias en que la antropóloga hizo una comparación entre el desierto de Atacama y el desierto en Irán. En su visita a Nueva York, la profesora Messina co-impartió el curso «Nancy and the soul of philosophy» en la University at Buffalo junto a Juan Manuel Garrido. Al respecto, le parece muy significativa la duradera continuidad de una comunidad de profesores y estudiantes en la que ha participado en varias ocasiones desde hace aproximadamente 12 años en dicha universidad.

Pablo Pulgar Moya. Atenas, Bochum y el refuerzo de lazos Latinoamérica-Alemania

A principios de este año, Pablo Pulgar desarrolló una estancia como investigador visitante en la Panteion University de Atenas bajo el patrocinio de Giorgios Faraklas en la que dedicó bastante tiempo a tomar cursos en griego. Además, recientemente ha viajado a Alemania, donde organizó el I Santiago (UDP)-Bochum Workshop on Classical German Philosophy: “Hegel’s Wissenschaft der Logik. New Readings”, primer workshop conjunto entre la Universidad Diego Portales y el Hegel-Archiv de la Ruhr-Universität Bochum en el que expusieron Fernando Turri, doctorando del IDF, y Eliab Urzúa, estudiante del Magíster en Pensamiento Contemporáneo en el IDF. Entonces, más que una participación individual, el viaje permitió consolidar una colaboración institucional que facilitará el diálogo entre investigadores latinoamericanos y alemanes en torno a la filosofía clásica alemana.

Juan Ormeño. Hegel desde los Andes

En Cusco, Juan Ormeño participó en el seminario «Actualidad del pensamiento de Hegel: Hegel Decolonializado», organizado por el Centro Académico Valentín Paniagua de la Pontificia Universidad Católica del Perú. El encuentro reunió investigadores de distintos países latinoamericanos y europeos para discutir nuevas interpretaciones de Hegel desde América Latina. La actividad mostró cómo la recepción del idealismo alemán continúa renovándose cuando es leída desde otros contextos históricos y culturales, ampliando las perspectivas tradicionales sobre la filosofía hegeliana.

Luis Felipe Alarcón. Traducir entre lenguas y culturas

Luis Felipe Alarcón participó en el Summer Forum de la Global Humanities Network, realizado en Estambul, con una ponencia dedicada a la poética de la traducción en Édouard Glissant. El encuentro reunió investigadores provenientes de distintas regiones del mundo —particularmente de Turquía, Líbano, China, India, Chile y Reino Unido— en torno el objetivo común de repensar continuamente el modo de enseñar e investigar la humanidades desde una perspectiva intercontinental. El profesor destacó la importancia de este tipo de encuentros para enfrentar la crisis global de las humanidades con la mayor diversidad geográfica y cultural posible, con el objetivo de ganar nuevas maneras, estrategias y tonos para reposicionar a las humanidades. Sobre su exposición, Felipe comenta que el foro internacional, por su carácter multilingüe, le llevó a desempacar de su “biblioteca paralela” a un autor que no discute en sus clases: Édouard Glissant. El motivo fue la cita «Frente a todas las lenguas del mundo», que dio nombre a su presentación, y que forma parte de una conferencia sobre traducción que Glissant pronunció en Arles a mediados de los 90. Al respecto Felipe señala: “Lo central, creo, es que diga «frente» y no «en»: nunca se habla, se escribe o se traduce «en» todas las lenguas, pero se puede tener una actitud de apertura «frente» a ellas. Lo que Glissant llama monolingüismo, así, no es hablar una sola lengua, es tomar la propia lengua como la única o la más apta para expresar el mundo. El multilingüismo, consecuentemente, no tiene nada que ver con dominar más de una lengua, sino con tener una relación de apertura frente a las lenguas que no conocemos. Por eso me pareció importante para un encuentro en el que los participantes hablaban diferentes lenguas, pero nos comunicábamos en inglés. ¿Cómo mantenerse abierto a la posibilidad de otras lenguas, aun cuando se hable solo una? ¿cómo entra una lengua en otra, cómo se ponen en contacto sin establecer jerarquías? Se trataba, en fin, de ver al lenguaje, no como un medio de intercambio, sino como un indicador material de la diversidad que constituye el mundo”.

Como anécdota, contó que un colega turcó se acercó para contarle que le gustaban mucho Los Jaivas, Inti Illimani y Quilapayún. “Al parecer, fueron importantes en la escena turca de los 70 y 80. No sabía ni una palabra de castellano, pero algo en ese sonido lo emocionaba. Es esa apertura a otras sensibilidades, a otras posibilidades, que pasa también por no entender, es el tipo de experiencias que Glissant ayuda a pensar”.